
Y, de pronto, Bolivia
El Mono Armado, Buenos Aires, 2026
Prólogo de Lila Gianelloni.
Termino de leer el libro de Juancito Páez Y, de pronto, Bolivia (2026). Siento que algo inédito me sucedió en esa lectura. ¿En verdad lo leí? Vuelvo varias veces sobre sus páginas. Voy de atrás hacia adelante, acaricio algunos versos, me detengo en un pequeñísimo laberinto de palabras ¿O en realidad son cholas en movimiento?
María Laura Guisen
Una de las primeras impresiones que los lectores podrían acaso señalar de “Y, de pronto, Bolivia”, del escritor Juan Páez, es su brevedad discursiva, sumada a la rapidez con la que avanza la experiencia particular que proponen sus versos. La otra, sin duda alguna, es su disposición a las alturas desde un trabajo simbólico minucioso que parte de lo geográfico y se eleva a un espacio cada vez más etéreo y difuso que nos hace perder la noción primitiva de frontera. Así, en apenas un puñado de secuencias, su autor construye arquitectónicamente, a la manera de las ruinas prehispánicas, una obra sucinta pero de una fuerte densidad semántica a partir de un itinerario que es territorial y emocional al mismo tiempo.
Cronopio, La Mañana, Formosa.